estherllull

 

Una proyección en otra proyección, es lo que se llama la pirámide de elecciones. Tomamos en el inicio una decisión inconsecuente y la justificamos a medida que pasa el tiempo para reducir la ambigüedad de esta elección. Así podemos acabar lejos de nuestras intenciones o principios originales.

Cuando idealizamos al otro lo que hacemos es que atribuimos estados mentales a razones engañosas. Por ello es relativamente ─y trágicamente─ sencillo manipular a un colectivo: basta con que su pensamiento discurra a lo largo de un sendero marcado, jalonado por los latiguillos automáticos e incontestados en los que ha sido entrenado.

Existen decenas de sesgos cognitivos defensivos: la represión, una amnesia motivada, la proyección o la racionalización.

Los partidos no son personas, sino entidades abstractas, instituciones colectivas y lo que hacemos es atribuirles cualidades como si fueran personas o cosas, pero no lo son. Todo el mundo se da cuenta que los partidos son una máquina burocrática que pesa y que tenemos que mantener. Y, en definitiva, lo mejor sería tratarlos como lo que son, unas máquinas burocráticas. Ahora mismo esas máquinas son compradas no sólo con votos sino con dinero. Es decir, no hay ninguna objetividad. Si se tienen en cuenta estos datos, pues ya sabemos quién va a ganar. Pero tú sigues ahí idealizando, sigue idealizando…

 

Publicado por: estherllull | 18/03/14 en 11:52

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s