estherllull, seville-copenhaguen

El fútbol como el tenis y como la mayoría de los juegos competitivos es un juego de suma cero. Yo creo que si España se lo propusiese podría ser una campeona de los juegos cooperativos, es decir, de lo que no son competitivos, de los que no son de suma cero, es decir, aquellos juegos de suma negativa en que uno gana lo que pierde el otro, de modo que el resultado es cero. Sin embargo, nos podríamos entrenar en juegos de suma positiva. ¿Por qué digo esto? Porque está en nuestra idiosincrasia, que nos gusta jugar, a la lotería, al fútbol, a las quinielas, y porque somos más que aficionados, si nos hiciéramos profesionales de esto ganaríamos, pero tenemos que seguir participando en toda la unión europea.

En este blog tiene mucha fuerza lo que viene de Canarias, porque ellos están soñando más que otros, no que Sevilla precisamente, pero aún así, se deja que desear, se vuelven a caer en argumentos hasta despectivos (no sé qué significa eso de las meretrices, y los putos, tal vez sea la forma de argumentar en la desesperación y yo no puedo decir nada). O como nuestro economista que sigue haciendo de técnico y de tecnocráta antes que de persona en sí misma que sufre.

Ahora se han descubierto, sin embargo, que los chimpancés más que los humanos son maximizadores racionales y sociales. ¿Qué quiere decir esto? Pues quiere decir que los hombres no sólo estamos preparados para cuidar, también lo estamos para cooperar.

Pero en estos juegos de suma cooperativa donde todos ganan, parece ser que los chimpancés nos ganan. En ellos todos los jugadores pueden ganar, con tal de que cooperen adecuadamente, pero además tienen una ganancia asegurada porque sea cual sea el resultado del juego, los que intervienen en él han generado confianza mutua, armonía, vínculos de amistad y crédito mutuo. Eso que se llama “capital social” y que les invita a seguir cooperando para juegos posteriores. Naturalmente parece mucho más racional embarcarse en este tipo de juegos que en otros, que viven del conflicto y la enemistad.

Los economistas han interpretado la actividad económica como si sus protagonistas fueran hombres dotados de una racionalidad maximizadora, que trata de sacar la máxima ganancia a toda costa, cosa que cuadra muy bien con los juegos de suma cero.

Pero sucede que no es así en la vida real, sucede que una mayor partr de los juegos que jugamos los seres humanos son juegos cooperativos, y en ellos los jugadores no aspiran a obtener el máximo, caiga quien caiga, sino que están dispuestos a contentarse con la segunda opción o la tercera opción, más deseable para todos.

Estoy sacando estos pensamientos del ultimo libro de Adela Cortina: “¿Para qué sirve realmente la ética?”

El homos oeconomicus debe ser sustituido por el homo reciprocans, por un hombre capaz de dar y recibir, capaz de reciprocar, capaz de cooperar, y que además se mueve también por instintos y por emociones, y no sólo por el cálculo de la máxima utilidad.

Está el juego del ultimátum donde el proponente tiende a rechazar propuestas inferiores al 30 % del total, entre todo o cero, porque prefieren recibir cero a una cantidad humillante. Así actuamos los humanos en general, y por eso los proponentes tienden a proponer del 40 ó 50 % del total para poder ganar una parte y no quedarse sin nada.

Pero nos estamos equivocando en el juego de la vida, yo lo que diría es que los españoles somos jugadores natos, que está en nuestra idiosincrasia, si se nos educara en estos juegos cooperativos seríamos los números unos, en todos los países adonde fuéramos (porque ahora deberemos movernos), pero aún así sentimientos como el de justicia forman parte del quehacer económico, no digamos ya del quehacer ético, y quien ignora este sentimiento acaba haciendo jugadas pésimas.

Por si fuera poco los alemanes ni los ingleses, que son muy competitivos, nunca han aprendido estos juegos, tal vez tendríamos que enseñarles, en eso nosotros somos más generosos y desprendidos que ellos, como también lo son los filandeses, los irlandeses, y los de la república checa, y algunos más. Fíjate que Finlandia la mejor profesión que allí está pagada es la de profesor.

La racionalidad humana consiste en maximizar el beneficio y resulta que los que mejor muestran este tipo de rasgos son los chimpancés más que los humanos. Ellos sí que son optimizadores racionales, todo lo reparten. Buscar el beneficio razonable es más razonable que buscar el máximo, caiga quien caiga.

El altruismo biológico existe, me niego a lo que dice el economista observador, y es un enigma desde el punto de vista de la adaptación, es uno de los grandes caballos de batalla, que pudo llevar a Darwin a retrasar la aparición de “El origen de las especies”.

Publicado por: estherllull, seville-copenhaguen | 15/07/13 en 19:18

 

 

Football as tennis and like most competitive games is a zero sum game. I think that if Spain would propose would be a champion of cooperative games, ie they are not competitive, the non-zero-sum, ie those negative sum games in which one gains loses the other, so that the result is zero. However, we could train in positive-sum games. Why do I say this? Because it’s in our character, we like to play the lottery, football, to the pools, and because we are more than fans, if we did this we would win professionals, but we have to continue to participate in the entire European Union.

This blog has a lot of strength that comes from the Canary Islands, because they are dreaming more than others, not Sevilla precisely, but still, it is weak, you fall back on arguments to derogatory (not sure what that means for the prostitutes, and the fucking, it may be the way to argue in despair and I can not say anything). Or as our economist who continues to make technical and technocratic rather than person suffering itself.

Now they have discovered, however, that chimpanzees than humans are rational maximizers and social. What does this mean? So to say that men are not only prepared to care, so we are to cooperate.

But these cooperative sum games where everyone wins, it seems that chimpanzees beat us. They all players can win, provided they cooperate properly, but also have a guaranteed profit because whatever the outcome of the game, those involved in it have generated mutual trust, harmony, friendship ties and mutual credit. What is called “social capital” and invites them to continue cooperating to later games. Naturally seems much more rational to embark on this kind of games than others, who live in the conflict and enmity.

Economists have interpreted economic activity as if the protagonists were men endowed with maximizing rationality, which tries to make maximum profit at all costs, which fits very well with zero sum games.

But it happens that it is not in real life, it happens that more Partre of games we humans are cooperative games, and players they do not aspire to get the most, whoever falls, but are willing to content with the second option or the third option more desirable for everyone.

I’m getting these thoughts of the last book of Adela Cortina: “What is really ethical?”

The homos economicus should be replaced by homo reciprocans, for a man capable of giving and receiving, able to reciprocate, able to cooperate, and also moves also by instincts and emotions, and not only for the calculation of maximum utility .

It is the ultimatum game where the proposer tends to reject offers of less than 30% of the total, all-or zero because zero prefer to receive an amount humiliating. So humans in general act, so the proponents tend to suggest the 40 or 50% of total to win a part and do not run out.

But we are wrong in the game of life, I would say is that Spanish players are born, which is in our character, if we are educated in these cooperative games would be the number one in all the countries where we were (because Now we move), but still as justice feelings are part of economic affairs, let alone the ethical task, and who ignore this feeling just making plays terrible.

To make matters worse the Germans and the English, who are very competitive, they have never learned these games, we might have to teach, in that we are more generous and detached them, as are the filandeses, the Irish, and the of the Czech Republic, and some more. Note that Finland the best profession there is paid is teaching.

Human rationality is to maximize profit and better results than those who show such traits are more chimpanzees than humans. They really are rational optimizers, shared everything. Search the reasonable profit is more reasonable to seek the maximum, who falls.

The biological altruism exists, which I refuse to observer says economist and is an enigma from the point of view of adaptation is one of the great workhorses that Darwin was able to delay the onset of “The Origin of Species “.

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